ARRIBA

UNIVERSOS

“El amor es el arquitecto del universo”.

Hesíodo

LA CASA SALVA

En un universo de dimensiones inimaginables , la casa es el rincón que actúa como centro del mundo. El centro requiere más delimitación, más definición y, sobre todo, más calidez. La casa centra el mundo y el hogar centra la casa. Este centro, no geométrico sino existencial, reúne y orienta.

 

La casa junto con el tú, es el punto de referencia más relevante.

La casa es siempre el símbolo de la intimidad descansada. Asentamiento, reposo, detención.

 

Lo que prevalece es el cobijo y el reposo en la intimidad. No tanto el confort, ni el lujo, cuanto el recogimiento y la acogida.

 

Continente y contenido se convierten en solidarios.

La casa es la concavidad del cobijo, de la misma manera que el cuenco formado con las manos lo es del don.

 

Con el cuenco se da y se ofrece; con el techo se guarda y se ampara. El cobijo lleva al don. Se da en casa y se sale de casa para dar.

 

La solidaridad tiene forma de casa. Una casa no hospitalaria no es casa. Y por eso una casa nunca se termina.

“La resistencia íntima, Ensayo de una filosofía de proximidad”